Actualizado el 7 de octubre de 2026
Un presupuesto web serio desglosa cada partida del proyecto: diseño, número de páginas, textos y fotos, funciones, cumplimiento legal, alojamiento, dominio, mantenimiento, formación y plazos. Si una propuesta solo dice «página web corporativa» y un precio, no tienes forma de compararla con otra ni de reclamar lo que falte.
Llevamos años haciendo webs para empresas de Ciudad Real, casi todas en WordPress, y la mayoría de malentendidos con un cliente nacen de algo que no estaba escrito en el presupuesto. Esta es la estructura que usamos y la que te recomendamos exigir a cualquier proveedor.
Partidas de un presupuesto de página web
Este ejemplo de presupuesto web no lleva precios, porque dependen del alcance de cada proyecto, pero sí todo lo que debería quedar definido en cada partida:
| Partida | Qué tiene que especificar |
|---|---|
| Diseño | Si es a medida o sobre plantilla, cuántas propuestas y rondas de cambios incluye y si se adapta a móvil |
| Estructura | Lista de páginas: inicio, empresa, cada servicio o producto, blog, contacto y páginas legales |
| Contenidos | Quién redacta los textos, quién aporta las fotos y si se compran imágenes de banco |
| Funciones | Formularios, reservas, tienda online, pasarela de pago, idiomas, conexión con tu programa de gestión |
| Legal | Aviso legal, información de privacidad, banner de cookies y, si vendes online, accesibilidad |
| SEO de partida | Títulos y descripciones de cada página, velocidad, alta en Search Console y en el Perfil de Empresa en Google |
| Alojamiento y dominio | A nombre de quién se registran, qué incluye el alojamiento (copias, certificado SSL, correo) y cuánto cuesta renovarlos |
| Mantenimiento | Actualizaciones, copias de seguridad, horas de cambios incluidas y tiempo de respuesta ante una caída |
| Formación y entrega | Cómo aprenderás a cambiar textos o publicar en el blog, fechas de cada fase y forma de pago |
Requisitos legales que debe cubrir el presupuesto
Una web de empresa tiene obligaciones legales desde el primer día, y adaptarla después suele costar más que hacerlo bien al principio. El presupuesto debería decir quién se encarga de cada una:
- Datos del titular: nombre o razón social, NIF, domicilio, correo y, si procede, datos del Registro Mercantil, accesibles de forma permanente y gratuita (art. 10 de la LSSI).
- Información sobre protección de datos junto a cada formulario: quién trata los datos, para qué y cómo ejercer los derechos, con un enlace a la información completa (art. 13 del RGPD y art. 11 de la LOPDGDD).
- Consentimiento para las cookies que no son técnicas. La guía de la AEPD pide que el botón de rechazar esté en la misma capa y al mismo nivel que el de aceptar.
- Accesibilidad de las tiendas online: desde el 28 de junio de 2025, la Ley 11/2023 exige requisitos de accesibilidad a los servicios de comercio electrónico. Las microempresas que prestan servicios (menos de 10 personas y hasta 2 millones de euros de facturación o balance) están exentas.
Lo que Google valora y conviene pedir por escrito
Google indexa y posiciona la versión móvil de las páginas, así que una web que en el teléfono se ve mal parte con desventaja. También recomienda tener buenas métricas Core Web Vitals, que miden la carga, la respuesta y la estabilidad de la página.
Los umbrales que marca Google en su documentación para webmasters son una carga del elemento principal (LCP) por debajo de 2,5 segundos, una respuesta a la interacción (INP) por debajo de 200 milisegundos y una estabilidad visual (CLS) por debajo de 0,1. Puedes pedir que el presupuesto se comprometa a entregar la web dentro de esos valores con tus contenidos reales.
Lo que más se queda fuera del presupuesto
Estas son las partidas que más discusiones generan cuando no están escritas:
- La renovación anual del alojamiento y del dominio, que a veces se regala el primer año.
- Los textos: muchos presupuestos dan por hecho que los escribe el cliente.
- Los cambios después de la entrega, que sin un mantenimiento contratado se cobran por horas.
- La propiedad: el dominio, los accesos de administrador y las licencias deberían quedar a tu nombre.
- La migración de la web antigua, con las redirecciones para no perder las visitas que ya llegan desde Google.
Cómo preparamos un presupuesto web en Enova
Primero hablamos de lo que tiene que conseguir la web: llamadas, reservas, ventas o simplemente que te encuentren. Con eso definimos las páginas y las funciones, y te entregamos un presupuesto por partidas con plazos y con el mantenimiento separado, para que sepas lo que pagas al principio y lo que pagas cada año.
Puedes ver nuestro servicio de diseño de páginas web en Ciudad Real, algunos de los proyectos que hemos hecho o lo que incluye el mantenimiento de WordPress. Si ya tienes un presupuesto de otro proveedor y quieres una segunda opinión, mándanoslo a hablamos@enovaic.es o llámanos al 926 921 363.
Preguntas frecuentes sobre el presupuesto de una web
¿Cuánto cuesta una página web para una empresa?
No hay un precio de referencia fiable: una web de cinco páginas con textos del cliente y una tienda online conectada al almacén son proyectos muy distintos. Lo útil es pedir dos o tres presupuestos desglosados con las mismas partidas y comparar qué incluye cada uno, no solo el total.
¿Qué es mejor, pagar la web de una vez o una cuota mensual?
Con el pago único la web suele ser tuya desde la entrega y el mantenimiento se contrata aparte. Con una cuota mensual el pago inicial es menor, pero revisa la permanencia y qué pasa con la web, el dominio y los contenidos si dejas de pagar.
¿La web y el dominio tienen que estar a mi nombre?
Es lo recomendable. El dominio registrado a nombre de tu empresa y un usuario administrador propio te permiten cambiar de proveedor sin perder la dirección ni el trabajo hecho.
¿Qué pasa si mi web no tiene banner de cookies?
Si la web usa cookies que no son técnicas, como las de analítica o publicidad, necesita el consentimiento previo del usuario según el artículo 22.2 de la LSSI. Sin ese consentimiento, la empresa se expone a una sanción de la AEPD.

