Actualizado el 7 de octubre de 2026
Actualizar un PC de sobremesa empieza casi siempre por dos piezas: cambiar el disco duro mecánico por un SSD y ampliar la memoria RAM. Antes de comprar nada, comprueba si el procesador admite Windows 11: Windows 10 se quedó sin soporte el 14 de octubre de 2025 y ninguna ampliación de disco o memoria cambia esa compatibilidad.
En Enova ampliamos y reparamos ordenadores de empresas en Ciudad Real. Este es el orden que seguimos para decidir si un equipo merece una segunda vida o si ha llegado el momento de cambiarlo.
Primero: ¿tu ordenador admite Windows 11?
Windows 11 pide un procesador compatible de 64 bits, 4 GB de RAM, 64 GB de almacenamiento, firmware UEFI con arranque seguro y un chip TPM 2.0, según los requisitos publicados por Microsoft. La memoria y el disco se pueden ampliar; el procesador, en la práctica, no, porque cambiarlo suele obligar a cambiar también la placa base.
En general, son compatibles los Intel Core de 8.ª generación o posteriores y los AMD Ryzen de la serie 2000 en adelante. La lista completa está en la relación oficial de procesadores de Microsoft. Si no quieres buscar tu modelo, la aplicación gratuita Comprobación de estado del PC de Microsoft te dice en un minuto si tu equipo cumple.
Instalar Windows 11 en un ordenador que no cumple los requisitos es posible, pero Microsoft no lo recomienda: el equipo se queda sin soporte técnico y sin garantía de recibir actualizaciones de seguridad.
Si el procesador no es compatible: qué opciones tienes
Un ordenador con Windows 10 sigue funcionando, pero ya no recibe parches de seguridad gratuitos. Para empresas, Microsoft ofrece las actualizaciones de seguridad extendidas (ESU): hasta tres años más de parches, solo de seguridad y sin funciones nuevas, por 61 dólares por equipo el primer año. El precio se duplica cada año.
Para una pyme, las ESU tienen sentido como puente para planificar la renovación, no como solución definitiva. Gastar en SSD y memoria en un equipo que no admite Windows 11 rara vez compensa en una empresa: el ordenador irá más rápido, pero seguirá sin actualizaciones cuando acaben las ESU.
Cambiar el disco duro por un SSD: la mejora que más se nota
Si tu PC todavía arranca desde un disco duro mecánico (HDD), pasar a una unidad SSD es la actualización con mejor relación entre coste y resultado. Un SSD no tiene piezas móviles, así que el arranque, la apertura de programas y la búsqueda de archivos se aceleran de forma evidente desde el primer día.
Hay dos formatos habituales:
- SSD SATA de 2,5 pulgadas, que encaja en casi cualquier ordenador de sobremesa.
- SSD M.2 NVMe, más rápido, que solo sirve si la placa base tiene una ranura M.2.
Para un puesto de oficina suelen bastar 500 GB si los documentos se guardan en un servidor o en la nube. Al cambiar el disco puedes clonar el sistema o instalarlo de cero; la instalación limpia suele dar mejor resultado cuando el equipo arrastra años de programas. En cualquier caso, haz antes una copia de seguridad de tus datos.
Ampliar la memoria RAM: ¿cuánta necesitas?
La memoria RAM es la segunda pieza que conviene revisar. Antes de comprar, mira tres cosas: el tipo de memoria que admite la placa (DDR3, DDR4 o DDR5, que no son intercambiables), cuántas ranuras libres tiene y la capacidad máxima que soporta.
| Uso del equipo | RAM que recomendamos con Windows 11 |
|---|---|
| Ofimática, correo, navegador y facturación en la nube | 8 GB como mínimo |
| Muchas aplicaciones abiertas a la vez, ERP o videollamadas | 16 GB |
| Diseño gráfico, CAD o edición de vídeo | 32 GB o más |
Son recomendaciones nuestras para trabajar con soltura, no requisitos oficiales: Microsoft fija el mínimo de Windows 11 en 4 GB.
Otras piezas que conviene revisar
- Limpieza interior y ventiladores: el polvo acumulado calienta el equipo y hace que baje su rendimiento.
- Fuente de alimentación: si vas a añadir una tarjeta gráfica, comprueba antes que tiene potencia suficiente.
- Tarjeta gráfica: solo compensa para diseño, CAD o varios monitores exigentes.
- Wi-Fi y puertos USB: un adaptador sencillo resuelve la falta de conexión inalámbrica o de puertos modernos.
¿Actualizar o cambiar de ordenador?
La respuesta depende sobre todo del procesador y del estado general del equipo.
| Situación | Qué te recomendamos |
|---|---|
| El procesador admite Windows 11, pero el equipo tiene disco mecánico o poca memoria | Actualizar: SSD y, si hace falta, más RAM |
| El procesador no admite Windows 11 | Planificar el cambio; en una empresa, ESU como puente |
| Averías repetidas en fuente, placa o ventiladores | Cambiar de equipo |
Si toca cambiar, un ordenador reacondicionado compatible con Windows 11 puede salir bastante más barato que uno nuevo. Te explicamos qué tener en cuenta en qué es un PC de sobremesa reacondicionado.
Cómo te ayudamos en Enova
Revisamos tu ordenador en Ciudad Real, te decimos si admite Windows 11 y qué piezas merece la pena cambiar. Si compensa, lo ampliamos y lo dejamos a punto; si no, te proponemos alternativas antes de que gastes dinero en piezas. Para los equipos de una empresa también nos encargamos del mantenimiento informático continuo.
¿Dudas con tu equipo? Llámanos al 926 921 363 o escríbenos a hablamos@enovaic.es.
Preguntas frecuentes sobre actualizar un PC de sobremesa
¿Merece la pena poner un SSD en un ordenador antiguo?
Sí, si el procesador admite Windows 11: es la mejora que más se nota por lo que cuesta. Si no lo admite, el SSD acelera el equipo, pero no resuelve que Windows 10 ya no reciba parches de seguridad gratuitos.
¿Puedo instalar Windows 11 en un ordenador que no cumple los requisitos?
Se puede, pero Microsoft no lo recomienda. El equipo no tiene soporte técnico, no se garantiza que reciba actualizaciones de seguridad y la garantía del fabricante no cubre los daños causados por la falta de compatibilidad.
¿Cuánta RAM necesita un ordenador de oficina con Windows 11?
Windows 11 pide un mínimo de 4 GB, pero para trabajar con soltura recomendamos 8 GB, y 16 GB si sueles tener muchas aplicaciones abiertas a la vez.
¿Qué pasa si sigo usando Windows 10?
El ordenador sigue funcionando, pero desde el 14 de octubre de 2025 no recibe actualizaciones de seguridad gratuitas. En una empresa es un riesgo, sobre todo en equipos con correo, banca o datos de clientes; las ESU de Microsoft dan hasta tres años más de parches de pago.

